miércoles, 4 de junio de 2014

Nuestra Familia Tica, los Garita

Navidad del 2013 con nuestra familia Tica, los Garita

Llegamos a Costa Rica que nos recibió a "Pura vida" y con una familia esperándonos. Era una invitación pendiente desde el inicio del viaje en el 2011. Desde entonces que Paulo Garita, un costarricense que vivió en Argentina, nos ofrecía su casa para que descansemos y compartamos juntos. Llegamos para diciembre, epoca de fiesta. Participamos en Ferias y dimos talleres de Macramé en la casa de la cultura de Tres Rios. También museos, cine y paseos en familia por la capital (San José) y por algunos parques nacionales.

                                                             




Nuestra "amiguilla" Vale Garita, una contadora de historias

 
Vale Garita es una niña especial, así, como son los niños de espíritu encendido. Durante el paseo al "Museo del niño" nos contó su cuento "El niño y las galletas mágicas" con el que había ganado ya algún concurso. Ahora presentamos este relato especial:

"Baldo" y los viajeros

"Baldo" es un carrito citroën 77`, nacionalidad argentina. Anda por todo el mundo haciendo amigos, hizo amigos de Perú, Venezuela, Colombia y muchos mas. Una vez se vino una tormenta fuertísima en Colombia y se quedó varado en un riachuelo, como llovía la calle de una montañita estaba muy resbalosa. No podía arrancar, sus dueños Mica y Facu hicieron esfuerzo y él también y lo pudieron sacar de ahí. Se fueron a una casita donde le dieron calor a sus dueños y, claro, a él un poco de gasolina caliente. 
Luego llegaron aquí a Costa Rica y se encontraron con nosotros la familia Garita, dicen ellos que nosotros fuimos como una segunda familia. [...]

Moraleja: Haz lo que hizo "Baldo", esfuérzate y llegaras a lograr grandes cosas en tu vida.
Fin, 
Valeria Garita                                                                                                                                                                 
                            

Subida al Volcan Barú, 3.475 msnm






Nota del Diario de viaje, 13 de Noviembre del 2013

"Estamos subiendo al Volcan Barú, 3.475 msnm. Paramos en una finca porque llegamos a la tarde y empezó a llover. Unos campesinos de la etnia Gnobe nos han dado albergue en un ranchito de chapa.

Don Baldomero no llegó hasta la entrada del parque nacional. En Sudamérica ha subido a los 5.000 msnm, pero aca las subidas son más abruptas y el carrito cada vez esta mas cargado ¿y cansado?... Seguimos a pie el ascenso, mañana caminaremos todo el día, dormiremos en el refugio de montaña para ver el amanecer desde lo alto... aquí en esta gran montaña el Abya Yala (nuestra América) se hace angosta y es posible ver el Pacifico y el Atlántico en una sola mirada"


    




                               




"Fogón de mis amores" en el pueblo Volcán

En Volcán, el pueblo que esta a los pies del Barú, paramos al dentista y se desencadenó la magia... se acercó un señor (Nacho Gonzalez) que estudió en Brasil y tenía un hijo viajero, luego él nos presento a Patty (Patricia Miranda Allen). Ella es una alquimista que habita en "Cerro Brujo", hace comida gurmet, ha viajado por el mundo y tiene un gran corazón. Desde hace años trabaja con mujeres Gnobe para recuperar, sacar a la luz como la Mayeutica, la comida ancestral del "Cholo" (Como le dicen a la gente originaria de esta tierra)... el grupo de mujeres se llama "Fogón de mis amores". Cuando editaron su libro viajaron a Panamá City a presentarlo. Viajaron Patty y América, una muchacha Gnobe de 18 años. Un periodista le preguntó a América:
- ¿Porqué dicen que los indígenas son callados?-
Entonces América lo miró a los ojos y le dijo:
- No es que nosotros seamos callados, es que ustedes no quieren escucharnos...

                                                    

Gracias Patty y a todas estas mujeres maravillosas que le ponen sal a la vida!!


domingo, 16 de febrero de 2014

Panama de fiesta! Aniversario de Fundacion en Aguadulce, y ahi estuviemos presentes




 El 17, 18,19 y 20 de Octubre de 2013, cumplió 165 años la ciudad de Aguadulce. Con el Loco Corcho, y las familias de Jordy Garita y Moises Cisneros, empezamos a vivir lo que seria la Panama de Fiesta:
 En Noviembre, se conmemora la doble independencia Panameña. Un 18 de Noviembre de 1921 la ruptura con España y el 3 de Noviembre de 1903 la separacion de la Gran Colombia por mediación de los EE.UU.












Una Buena muestra de fotos de diferentes pueblos Panameños. Mucho Color y Musica!



viernes, 14 de febrero de 2014

Temporada de lluvia en el Valle de Antón


Dicen que el Valle de Antón es el cráter de un muy antiguo volcán... Pasamos aquí un mes y medio entre Septiembre y Octubre del 2013... a pura lluvia... compartiendo con amigos y produciendo artesanías. Alquilamos una casita entre matas de yuca, limoneros, papayas y totumos...


En este lugar húmedo y verde pudimos conocer a algunos personajes del camino. Uno de ellos, Don José Ulises Vazques Gonzalez, todos los sábados y domingos se aparecía por el mercado central donde estábamos vendiendo las artesanías. Se trataba de un señor de 60 años, casi ciego y con un retraso madurativo causado por un accidente en la niñez. Traía una bolsita con bananos y pancitos que nos ofrecía a cambio de algún favor y nos contaba historias de su vida, de su novia "Lupita" y de la malvada hermana con la que vivía desde que su padre murió. Un día llegó con el peine y nos pidió que le cortáramos el cabello. Ahí nomás en la puerta del mercado y casi en la parada de bus los citronautas armamos la peluquería!
 Aquí Mica con don Ulises


Otro gran personaje del camino es "el Loco Corcho". Apareció un domingo en le Valle de Antón caminando con su mochila. Él se define como un viajero "indigente": sin patria y sin matria; un hombre solo, solo con una pequeña mochila y nada mas. Nació en Bellville (Argentina) en una familia humilde con padres violentos y alcohólicos. Tiene 11 hermanos pero no sabe nada de ellos, es que se crió en un hogar del Estado y se pasó la vida esquivando la violencia y las drogas. A los 12 años intentaron adoptarlo pero él prefirió ser libre. Luego supo que su madre había muerto. A los 19 años se vio independiente por primera vez, pero al no tener terminada la escuela le costó conseguir trabajo. Así empezó a viajar, primero como trabajador golondrina, ofrecía su mano de obra para la construcción pero siempre lo tomaban como el peón peor pago. Mucha explotación. Después viajó vendiendo alfajores en las sierras de córdoba... Finalmente aprendió a hacer macramé. Nada muy complicado, solo pulseras simples para salir a batallar. Desde entonces viaja con una mochila. Solo lleva algo de ropa, los hilos y las pulseras, y sus tesoros entrañables: mapas y billetes de los países recorridos.
Dicen par ahí que va caminando por el Salvador, llevando con sigo la historia del sobreviviente letinoamericano, mestizo y pobre. El "Loco Corcho" cuenta la pena de aquel que no tuvo amor, que viaja sin rumbo ni sueño, que nada espera, que solo camina la tierra sin hallar hogar.

El Loco Corcho

La historia de Luba, la india dormida

Hay una historia repetida en América, la historia de Malinche en Mexico, de la india Catalina en Cartagena, de la madre del Inca Garcilaso de la Vega... es la historia de las mujeres nativas seducidas en la conquista.
En el valle de Antón, las montañas recuerdan esta misma historia. Dicen que en esas tierras vivía un pueblo nómada y que por los tiempos de la conquista un gran guerrero nativo luchaba por la libertad de su gente. Luba era la mas linda de las indias del grupo y el guerrero ansiaba tenerla de mujer. Sin embargo la indiecita fue seducida por un conquistador español. El joven guerrero al sentirse derrotado y humillado sube a lo alto de las montañas y se precipita desde el acantilado. Todas las culpas recaen sobre Luba, por lo que la muchacha sube a las mismas montañas, se recuesta en el filo y se entrega a los dioses. Desde entonces al mirar la montaña se puede ver su contorno, la llaman "La india dormida".

lunes, 6 de enero de 2014

El Canal de Panamá




Y llegamos a Panamá, que en voz nativa significa tierra de abundancia y que en términos geográficos es un puente entre el sur y el centro del continente americano... Bueno... era un puente porque ahora más que puente es barrera... una "zanja mágica" para los capitalistas que descubrieron una fuente incalculable de riqueza al dividir el continente.

Y entramos por el Caribe, la ciudad de Colón es literalmente "caliente"...
  

En estos conventillos a medio caer se amontonan los morenos de descendencia antillana que llegaron a trabajar en la construcción del famoso "Canal de Panamá". Esos morenos que huyeron durante siglos de los esclavistas, internándose en lo profundo de su tierra Africana, que fueron vendidos como mulas, que viajaron de prisioneros en el fondo de los barcos de traficantes, después de dejar su sudor y su sangre en las islas del caribe, después de olvidar su idioma y aprender francés o inglés, fueron llevados a territorio panameño para dinamitar y partir en dos el continente. Colosal proyecto yanqui de vincular dos océanos... Tal vez este pueblo de piel oscura como la tierra resistiera la malaria que diezmaba a los chinos, a los griegos, a los italianos y a los indues que habían mandado a traer para el trabajo y que dejaron su aliento en esa grieta...

  

Y ahora... esos morenos de sonrisa ancha se amontonan en la costa del Caribe abandonados, una vez más, por el Estado panameño... Sin embargo llevan en la sangre la alegría, el ritmo y el color...


Gamboa

La base de operaciones en la construcción del canal de Panamá y la residencia de los trabajadores... En la zona baja vivían los obreros, en la zona media los capataces, y en el sector Golden estaban las casas de los ingenieros y administradores yanquis de mayor rango y "prestigio". Quien nacía en las inmediaciones del canal tenía (desde 1904 y hasta 1999) ciudadanía norteamericana, eran los llamados "zonians". Y para acceder a Gamboa o cruzar el canal, los panameños debían tramitar visa norteamericana. Así la cosa... no solo se separaba Sudamérica de Centroamérica... también esta "zanja mágica" separaba a los panameños de un lado y otro del canal.


Eso si... los norteamericanos comprendieron que la seguridad de su empresa yacía en el adecuado dragado del canal y para eso era necesario mantener el bosque natural. Este bosque humedo asegura la conservación del agua, recurso básico, y evita aludes de lodo que pudieran obstaculizar el paso de los barcos... Asique a puro parque nacional!!!


El 29 de Agosto amanecíamos en Gamboa. La noche anterior habíamos sido escoltados por la policía turística hasta las inmediaciones del canal, a una zona donde podíamos acampar. ahí, en esa mañana, mientras mirábamos pasar los buques gigantes por la "zanja mágica", conocimos al Pancho Aybar...

- Una citroneta!!!!- dijo el amigo aflautando la voz a lo chileno.

Así conocimos a nuestra familia panameña... esa que nos albergó y nos introdujo en la historia y la cultura de Panamá. Ellos son latinos a lo grande, un poco chilenos, un poco cubanos y un poco panameños. Viajeros de nuestra américa que finalmente tuvieron hijas en panamá y se asentaron por un tiempo. 

 

Gracias familia Aybar, los queremos!